🤱 Semana Mundial de la Lactancia Materna
Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, impulsada por WABA, la OMS y UNICEF desde 1992 para proteger y apoyar la lactancia, en un año en que solo el 47% de los bebés del mundo la reciben de forma exclusiva.
Cada 1 de agosto arranca la Semana Mundial de la Lactancia Materna, siete días dedicados a proteger uno de los actos de salud pública más antiguos y, al mismo tiempo, más vulnerables a las presiones sociales, laborales y comerciales del mundo actual.
No es una semana de felicitación ni de consejos improvisados. Es, sobre todo, un recordatorio de que amamantar no depende solo de la voluntad individual de una madre, sino del apoyo médico, laboral y social que recibe alrededor.
Origen: la declaración que le dio nombre a la fecha
La semana no nació de la nada ni de una sola organización.
En agosto de 1990, representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de UNICEF se reunieron en el Spedale degli Innocenti, en Florencia (Italia), y firmaron la Declaración de Innocenti, un documento que fijó por primera vez metas globales concretas para proteger, promover y apoyar la lactancia materna.
Un año después, en 1991, se fundó la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés), la red de organizaciones que se encargó de coordinar una campaña anual en homenaje a esa declaración.
La primera Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebró en 1992, y desde entonces se repite cada año del 1 al 7 de agosto, justo en el aniversario de la firma de Florencia.
En 2005 la propia Declaración de Innocenti se amplió a nueve principios, que ya no cubrían solo la lactancia sino la alimentación infantil en conjunto. Y en 2018, la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud refrendó formalmente la semana como una de las estrategias clave de salud pública de la OMS.
El tema de 2026: fortalecer lo que funciona
Cada edición de la semana gira en torno a un tema distinto. El de 2026 es “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona”.
El cambio de enfoque es deliberado: en vez de preguntar únicamente por qué algunas madres no logran sus propias metas de lactancia, la campaña de este año invita a preguntar qué más puede hacer la sociedad —gobiernos, sistemas de salud, empleadores, comunidades y familias— para acompañarlas.
Entre las barreras que la propia campaña señala están la falta de apoyo especializado, el regreso temprano al trabajo, la presión social, el mercadeo agresivo de fórmulas infantiles, la ausencia de redes de apoyo y las desigualdades sociales.
Las cifras muestran una brecha global, no solo individual
Según la OMS y UNICEF, solo el 47% de los bebés menores de 6 meses reciben lactancia exclusiva en el mundo, muy por debajo de la meta global de superar el 70% para 2030.
La cifra tiene un costo medible: alrededor de 400.000 muertes anuales de menores de 5 años podrían evitarse si todos los bebés recibieran lactancia exclusiva durante los primeros seis meses y continuaran amamantando hasta los 2 años, según cálculos de ambos organismos.
En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) del Instituto Nacional de Salud Pública encontró que solo el 34.2% de los bebés menores de 6 meses recibe lactancia exclusiva, mientras que el 27.2% ya consume fórmula comercial desde los primeros días de vida.
La misma encuesta documentó cuánto pesa el mercadeo en esa decisión: el 85% de las mujeres embarazadas o con bebés dijo haber visto publicidad de fórmulas infantiles, una cifra que sube al 94% cuando se pregunta solo por internet y redes sociales.
El código que casi nadie conoce
Lo que explica buena parte de esa presión comercial tiene nombre propio: el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981.
El código no prohíbe la fórmula infantil. Restringe cómo se le hace publicidad: prohíbe la promoción directa a embarazadas y madres, las muestras gratuitas en hospitales y las imágenes que idealicen el biberón, precisamente para que la decisión de cada familia esté lo menos influida posible por el marketing.
Más de cuatro décadas después, organizaciones como la OMS y UNICEF siguen señalando que buena parte de la industria no lo cumple del todo, lo que mantiene vigente la razón de ser de esta semana.
Mensajes para compartir
Si quieres sumarte a la conversación de esta semana, aquí tienes algunos mensajes pensados para acompañar, no para presionar a ninguna madre.
“Amamantar no es solo una decisión personal: es una decisión que necesita apoyo real de quienes están alrededor.”
“A cada madre que amamanta, y a cada madre que no pudo o no quiso: la decisión siempre fue tuya.”
“Apoyar la lactancia no es dar consejos no pedidos, es ofrecer ayuda concreta: tiempo, comida, descanso.”
Curiosidades
La leche materna cambia de composición durante una misma toma: empieza más aguada y rica en lactosa, y termina más rica en grasa, casi como un plato de entrada seguido de postre.
También varía con la edad del bebé: la leche de una madre con un hijo prematuro tiene una composición distinta a la de un bebé nacido a término, ajustada a sus necesidades.
El símbolo de la semana —una madre amamantando dentro de un círculo verde— lo usa la WABA desde su fundación en 1991 y se ha mantenido casi sin cambios durante más de tres décadas.
Línea del tiempo
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Agosto de 1990
La OMS y UNICEF firman la Declaración de Innocenti en Florencia (Italia), con las primeras metas globales para proteger la lactancia materna.
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1991
Se funda la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA), encargada de coordinar la campaña internacional.
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1992
Se celebra la primera Semana Mundial de la Lactancia Materna, del 1 al 7 de agosto.
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2005
La Declaración de Innocenti se amplía a nueve principios sobre alimentación infantil en su conjunto.
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2018
La 71.ª Asamblea Mundial de la Salud refrenda oficialmente la semana como estrategia clave de salud pública de la OMS.
Cómo celebrarlo
Apoya de forma práctica, no solo con palabras
Si conoces a una madre lactante, ofrece ayuda concreta —comida, tiempo, compañía, descanso— en vez de consejos no pedidos.
Conoce los derechos laborales de lactancia
En muchos países la ley protege pausas para amamantar o extraerse leche durante la jornada laboral; infórmate y compártelo.
Cuestiona la publicidad de fórmulas infantiles
El Código Internacional de la OMS existe porque el mercadeo agresivo puede influir en decisiones que deberían tomarse con información, no con publicidad.
Comparte información verificada
Difunde datos de fuentes como la OMS o UNICEF en vez de mitos o juicios sobre las decisiones de otras familias.
Por qué importa
Salva vidas de forma medible
Cerca de 400.000 muertes anuales de menores de 5 años podrían evitarse con lactancia óptima, según la OMS y UNICEF.
También protege la salud de quien amamanta
Reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario en la madre, además de sus beneficios para el bebé.
Expone una brecha de apoyo, no solo de decisión
La mayoría de las madres que dejan de amamantar antes de lo que querían citan falta de apoyo laboral, médico o familiar, no falta de voluntad.
Datos destacados
Frases y citas
“Cuando las madres reciben el apoyo que necesitan para amamantar a sus bebés, todos se benefician.”
— Declaración conjunta de UNICEF y la OMS, Semana Mundial de la Lactancia Materna (2024)
“Cuando la lactancia materna está protegida y apoyada, las mujeres tienen más del doble de probabilidades de amamantar.”
— Declaración conjunta de UNICEF y la OMS, Semana Mundial de la Lactancia Materna (2024)
