🍲 Día Nacional del Mole
El Día Nacional del Mole se celebra cada 7 de octubre en honor a uno de los platillos más complejos de la cocina mexicana, que mezcla ingredientes prehispánicos con especias llegadas de Asia, África y Europa. Aunque Los Ángeles lo declaró oficial desde 2008.
Cada 7 de octubre se celebra, de manera extraoficial, el Día Nacional del Mole.
Es un homenaje a uno de los platillos más complejos y representativos de la cocina mexicana.
Aunque suene sorprendente, México todavía no ha declarado esta fecha como oficial.
¿Por qué el 7 de octubre?
La fecha no nació de un decreto del gobierno mexicano.
Desde 2008, la ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos, declara oficialmente el 7 de octubre como “Mole Day”.
La iniciativa surgió de la comunidad de poblanos migrantes, impulsada por Pedro Ramos y la Unión de Poblanos en el Exterior (UPEXT).
En México, la diputada Claudia Rivera Vivanco, de Morena, presentó en enero de 2026 una iniciativa para declarar esa misma fecha como Día Nacional del Mole.
No es el primer intento: propuestas similares fueron rechazadas en 2018 y en 2022.
Mientras el Congreso mexicano decide, Los Ángeles lleva más de una década celebrando oficialmente lo que en su país de origen sigue sin reconocimiento formal.
Sincretismo en la olla: de chilmolli prehispánico a mole mestizo
El mole no nació de la nada tras la conquista española.
Su antecedente directo es el chilmolli, un término náhuatl que combina “chilli” (chile) y “molli” (salsa o guiso).
El Códice Florentino, recopilado por fray Bernardino de Sahagún en el siglo XVI, ya documenta salsas prehispánicas como el “chiltecpinmulli” y el “chilcuzmulli”.
Esas salsas se preparaban con chile y tomate, y a veces se acompañaban con tecuitlatl, un alga espirulina recolectada en el lago de Texcoco.
Ingredientes como el chile, el chocolate, el guajolote, el cacahuate, la pepita de calabaza, el jitomate, el epazote y la hoja santa son de origen indígena.
Durante la época colonial, esa base prehispánica se enriqueció con productos llegados de otros continentes.
De España llegaron la manteca de cerdo y el pan.
De Asia llegó la canela, originaria de Ceilán, la actual Sri Lanka.
También de Asia llegó el clavo de olor, cultivado originalmente en las islas Molucas, en el actual archipiélago indonesio.
El anís, de origen oriental, se sumó a esta mezcla de sabores.
El ajonjolí y las almendras llegaron a través de la tradición árabe asentada en España durante siglos.
Incluso el cilantro, cuyo uso se remonta a Babilonia, terminó formando parte de esta receta mestiza.
El resultado es un platillo que reúne, en una sola olla, ingredientes de América, Asia y Europa, con raíces que llegan hasta el norte de África y Medio Oriente.
Por eso el mole se describe a menudo como el ejemplo culinario más completo del mestizaje mexicano.
No es un invento puntual de una sola persona, sino el resultado de siglos de intercambio comercial y cultural.
La leyenda del Convento de Santa Rosa
La historia más popular sobre el origen del mole poblano ocurre en el convento dominico de Santa Rosa, en Puebla.
Según la leyenda, la monja sor Andrea de la Asunción preparó el platillo para agasajar al obispo Manuel Fernández de Santa Cruz y al virrey, el Conde de Paredes, hacia finales del siglo XVII.
Sor Andrea habría mezclado chiles, especias, chocolate amargo y frutos secos que tenía a la mano en la cocina del convento.
Al probar el resultado, los ayudantes indígenas habrían exclamado “¡mulli, mulli!”, en referencia a la salsa recién creada.
Es una historia entrañable, pero los historiadores de la gastronomía la tratan como leyenda y no como un hecho documentado con precisión.
Lo que sí está documentado es que, hacia 1806, el mole poblano ya destacaba entre las demás variedades de mole que existían en la Nueva España.
No hay un solo mole: la diversidad detrás del nombre
Hablar de “el mole” es, en realidad, simplificar mucho.
En México existen decenas de variedades regionales, cada una con su propia combinación de chiles y técnicas.
Oaxaca es célebre por sus siete moles tradicionales: negro, rojo, amarillo, verde, coloradito, chichilo y manchamanteles.
Puebla es la cuna del mole poblano, el más conocido internacionalmente, casi siempre servido con guajolote o pollo.
En la Ciudad de México, el pueblo de San Pedro Atocpan, en la alcaldía Milpa Alta, se ha convertido en la capital no oficial del mole almendrado.
Ahí se produce entre el 89% y el 90% del mole que se consume en la capital mexicana.
Cada año, San Pedro Atocpan produce entre 28.000 y 30.000 toneladas de mole.
Desde 1977, el pueblo organiza la Feria Nacional del Mole, que en 2026 llega a su edición número 49, del 3 al 25 de octubre.
Según la iniciativa presentada en el Congreso mexicano en 2026, existen más de 50 variedades de mole registradas en distintas regiones del país.
Mito vs. realidad: ¿la UNESCO declaró el mole Patrimonio de la Humanidad?
Es una afirmación que se repite constantemente en redes sociales y hasta en medios de comunicación.
Pero no es exactamente así.
En 2010, la UNESCO inscribió en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a la “cocina tradicional mexicana” como un sistema cultural completo.
El reconocimiento, conocido como “el paradigma de Michoacán”, abarca técnicas, rituales y saberes transmitidos de generación en generación, no a un solo platillo.
El mole se menciona como uno de los ejemplos de esa cocina, junto con los tacos y los tamales, pero no recibió una declaratoria individual.
Es una distinción importante: la UNESCO protegió una forma de entender y practicar la cocina, no una receta en particular.
Mensajes para compartir
Si quieres celebrar el Día Nacional del Mole con alguien que ama la cocina mexicana, aquí tienes algunos mensajes listos para compartir.
“Feliz Día del Mole: por el platillo que mezcla continentes enteros en una sola olla.”
“Hoy honro una receta que lleva siglos de historia, paciencia y mestizaje. ¡Feliz Día Nacional del Mole!”
“Del chile prehispánico a la canela de Asia: el mole es México entero en un plato. ¡A celebrarlo!”
Curiosidades
El mole de olla, muy distinto al mole poblano, es un caldo con carne de res, chile y verduras que dio origen al dicho “¡a darle que es mole de olla!”, una expresión que anima a hacer algo con entusiasmo.
El nombre “mole” viene del náhuatl “molli”, que simplemente significa salsa o guiso, por lo que en sentido estricto cualquier salsa espesa mexicana podría llamarse “mole”.
La Feria de los Moles de Los Ángeles, la que originó la fecha del 7 de octubre, ha llegado a reunir a unas 30.000 personas en un solo día y a exhibir más de una decena de variedades distintas de mole.
En 2026, la propuesta para declarar el Día Nacional del Mole en México llega ya a su tercer intento legislativo, tras los de 2018 y 2022.
Línea del tiempo
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Siglo XVI
El Códice Florentino, recopilado por fray Bernardino de Sahagún, documenta salsas prehispánicas de chile como el 'chiltecpinmulli' y el 'chilcuzmulli', antecedentes directos del mole.
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Finales del siglo XVII
Según la leyenda, la monja sor Andrea de la Asunción crea el mole poblano en el convento de Santa Rosa, en Puebla, para agasajar al obispo Manuel Fernández de Santa Cruz.
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1806
El mole poblano ya destaca como una variedad reconocida entre los distintos moles que se preparaban en la Nueva España.
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1977
Se celebra la primera Feria Nacional del Mole en San Pedro Atocpan, Milpa Alta, con apenas cuatro restaurantes y cuatro productores.
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2008
La ciudad de Los Ángeles declara oficialmente el 7 de octubre como 'Mole Day', impulsada por la comunidad de poblanos migrantes.
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2010
La UNESCO inscribe la 'cocina tradicional mexicana' en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, citando al mole como uno de sus platillos emblemáticos.
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2018 y 2022
El Congreso mexicano rechaza dos iniciativas previas para declarar un Día Nacional del Mole oficial.
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2026
La diputada Claudia Rivera Vivanco reintroduce la iniciativa para declarar el 7 de octubre como Día Nacional del Mole en México.
Cómo celebrarlo
Visita la Feria Nacional del Mole
Cada octubre, San Pedro Atocpan, en Milpa Alta, Ciudad de México, reúne a decenas de productores y restaurantes de mole en una feria que existe desde 1977.
Prueba distintas variedades de mole
Anímate a comparar el mole poblano con el negro, el verde o el amarillo oaxaqueño; cada uno tiene una personalidad de sabor completamente distinta.
Cocina un mole en casa
Prepara una receta familiar o una versión sencilla de mole y compártela con quienes te rodean.
Comparte su historia en redes
Cuenta el origen mestizo del mole, con ingredientes de tres continentes, usando el hashtag del día.
Por qué importa
Es un símbolo vivo de mestizaje cultural
Pocos platillos condensan tan claramente el encuentro entre ingredientes indígenas, europeos, asiáticos y africanos en una sola receta.
Sostiene economías locales
Comunidades como San Pedro Atocpan dependen en gran medida de la producción de mole, que ahí supera las 28.000 toneladas anuales.
Expone una paradoja de reconocimiento
El mole es célebre en el mundo entero, pero México aún no le ha dado un día oficial, mientras que una ciudad extranjera sí lo ha hecho desde 2008.
Datos destacados
Frases y citas
“¡A darle que es mole de olla!”
— Dicho popular mexicano
“Es más mexicano que el mole.”
— Dicho popular mexicano
